Ciudad Juárez.– Aunque el nivel del agua comenzó a descender en distintos sectores de la ciudad, la contingencia por lluvias todavía no concluye: los diques se mantienen entre el 90 y 95 por ciento de su capacidad, cerca de 400 viviendas presentan algún grado de afectación y durante el fin de semana continuarán los trabajos de desfogue en las zonas bajas de Juárez.
El director de Protección Civil, Sergio Rodríguez, informó que el agua continúa desplazándose de manera gradual hacia los sectores de menor nivel topográfico, por lo que las colonias asentadas en esas áreas serán las últimas en registrar una disminución significativa.
La prioridad operativa se mantiene en los puntos considerados críticos, donde personal de emergencia vigila el comportamiento de los escurrimientos para reducir el riesgo de nuevos desbordamientos y acelerar el desfogue de sectores que todavía presentan acumulaciones importantes.
Durante el punto más severo de la contingencia llegaron a cerrarse alrededor de 16 vialidades, principalmente como una medida preventiva para evitar accidentes y facilitar las labores de los cuerpos de emergencia.
Actualmente permanecen cerrados solamente dos puntos, entre ellos el paso a desnivel de la calle 16 de Septiembre, donde el agua afectó el carril de circulación hacia la avenida Juárez, una ruta de importancia para quienes se dirigen al cruce internacional.
Elementos del Departamento de Bomberos trabajan en esa zona para extraer el agua y restablecer la circulación vehicular en condiciones de seguridad.
Protección Civil mantuvo abiertas, en la medida de lo posible, las principales avenidas de la ciudad para conservar los corredores de movilidad y garantizar el desplazamiento tanto de la población como de unidades de emergencia.
El saldo preliminar incluye alrededor de 400 domicilios con algún tipo de afectación, principalmente por acumulaciones de entre 20 y 30 centímetros de agua, humedad en bardas, presencia de lodo y daños en objetos almacenados en patios.
Hasta el momento, las autoridades no tienen registro de daños estructurales graves en las viviendas, aunque continuarán las inspecciones en las zonas que recibieron mayores escurrimientos.
La respuesta a la contingencia se desarrolla mediante un esquema interinstitucional en el que participan Protección Civil, la Junta Municipal de Agua y Saneamiento, Bomberos, Seguridad Vial, Seguridad Pública, Guardia Nacional y Ejército Mexicano, con despliegue en los puntos de mayor riesgo.
Pese a la disminución de los niveles de agua, el operativo permanecerá activo debido a que la humedad acumulada en la región todavía puede favorecer la formación de tormentas focalizadas, capaces de descargar grandes cantidades de agua en sectores específicos durante periodos reducidos.
La combinación entre suelos saturados, diques cercanos a su máxima capacidad y escurrimientos que todavía buscan salida hacia las partes bajas mantiene a Ciudad Juárez en una fase de vigilancia.
Por ello, durante el fin de semana continuarán las maniobras de desfogue, monitoreo de vasos de captación y vigilancia de vialidades, mientras los cuerpos de emergencia buscan recuperar completamente la movilidad y reducir los efectos residuales de una de las contingencias pluviales más intensas registradas recientemente en la frontera.
